La aerotermia es una tecnología que permite aprovechar la energía del aire exterior para climatizar el interior de una vivienda o edificio. Funciona mediante una bomba de calor que extrae el calor del aire exterior y lo utiliza para calentar la vivienda durante el invierno, o bien, extrae el calor del interior y lo expulsa al exterior durante el verano, para refrigerar la vivienda.
La aerotermia se considera una tecnología de energía renovable y sostenible, ya que utiliza una fuente de energía inagotable y limpia, el aire, para climatizar la vivienda.
A continuación, le explicamos cómo funciona la aerotermia:
1. Captación del aire: La unidad exterior de la aerotermia capta el aire exterior mediante un ventilador que lo dirige hacia el interior del equipo.
2. Extracción de calor: El aire captado pasa por un intercambiador de calor que contiene un refrigerante líquido que se evapora a baja temperatura. Al entrar en contacto con el aire, el refrigerante líquido se evapora, absorbiendo el calor del aire y convirtiéndose en gas.
3. Compresión del gas: El gas refrigerante se comprime mediante un compresor eléctrico, lo que aumenta su temperatura.
4. Liberación de calor: El gas refrigerante caliente se dirige a otro intercambiador de calor que se encuentra en el interior de la vivienda, donde cede su calor al agua que circula por una red de tuberías.
5. Distribución del calor: El agua caliente generada por la aerotermia se distribuye a través de un sistema de radiadores o suelo radiante para calentar la vivienda.
6. Refrigeración de la vivienda: En verano, el sistema de aerotermia se puede utilizar para refrigerar la vivienda. El proceso se invierte y el aire caliente del interior de la vivienda se extrae y se lleva al exterior, enfriando la temperatura de la casa.
La aerotermia es una alternativa a los sistemas de calefacción y climatización convencionales que utilizan combustibles fósiles, lo que la hace más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Además, es un sistema muy eficiente y puede ahorrar hasta un 70% en la factura energética.
Al ser una tecnología en constante evolución se está convirtiendo en una opción cada vez más popular en la construcción de viviendas y edificios.